Bienvenidos a mi blog de poesía.
Aquí podréis encontrar algunos de mis poemas.
Espero vuestros comentarios.

ISI RUIZ

lunes, 12 de septiembre de 2011

Recuerdos y nostalgias







Adormecida, absorta,

ensimismada,

veo pasar la tarde lentamente.

La lluvia llora en los cristales,

mi alma rebosa de nostalgia.

Recuerdos de otros días,

de otros lares.

Mi ser flotaba como magia,

moraba con la aurora en la mañana.

Mi mente no sabía de añoranzas,

vivía entre rosas encantadas,

en jardín de nardos acunada.

Cae el agua con cadencia,

y un rumor de lejanías

marca huellas en mi alma.

 ¡Lejanos años de infancia,

sublimes y añorados!

¿Qué viento tan fugaz

os alejó de mí?

ISI RUIZ.

La imagen de aquellos días



El espejo no responde
a la implacable decepción.

Hoy al mirarme al espejo

sorprendida he quedado.

No reconozco la tez

que el cristal ha reflejado.

Espejo de azogue y plata,

¿qué te ocurre a ti conmigo?

No me quieres reflejar

hermosa y ser tú mi amigo.

Tú ya no eres el mismo

que al reflejar mi imagen

orgulloso se sentía

de que en ti me contemplase.

Siempre dejándote pulcro,

para que me devolvieras

la silueta joven y frágil

de mis quince primaveras.

 No te equivoques conmigo,

y séme fiel hasta el fin,

devuélveme la imagen,

aquella que, muy ufano,

reflejabas para mí.

Bien recuerdo aquella tarde

que en tu luna me miré.

Yo era una adolescente.

Tres de mayo, bien lo sé...

El primer día de feria:

la ilusión me impacientaba

por estrenar aquel vestido

de muselina rosada,

En mi negra cabellera,

entrelazada con mimo,

cintas de raso anudadas.

 Aquella imagen tan linda,

sin ninguna imperfección,

es la que  añora hoy

mi nostálgico corazón.

Mejillas tersas rosadas,

bello  rostro juvenil,

unos ojos tan profundos,

como un abismo sin fin.

Yo prometo no limpiarte,

ni mirarme más en ti:

la figura que me ofreces

en nada se parece a mí.

Los años pasaron rápidos

como una estrella fugaz.

Mi persona envejeció,

mas humilde reconozco

que joven me siento yo.

viernes, 8 de julio de 2011

Pétalos






Hojeando un viejo libro

desgastado y amarillo,

escondido entre sus paginas

vi unos pétalos de rosas.

Admirada imaginé

que en su día fueron rojas,

seda su tacto, preciosas.

Hoy, mate su color,

sin el escarlata

de su despertar,

perdida su fragancia

en el tiempo.

¿Me esperabais

sin saber de mi existencia?

Dormidas en el tiempo os hallé

y os volví  al presente.

¿Qué bello secreto habéis guardado

durante largo tiempo?

¿De alguna historia triste

fuisteis testigo?

¿Qué mano os aprisionó

entre estas páginas

queriendo conservar

gratos recuerdos?

 Esperando quizás que

resurgierais en un lejano

mañana, como la primavera

regresa junto al amanecer.

Seda prensada, salid a callar

el murmullo del bullicioso ruido.

Contad lo dulce que se vive

en el silencio de las opacas hojas.

Mayor mil veces que el goce

del alocado mundo.

La voz del pensamiento

me susurró: guárdalas,

no turbes más su sueño.

Fue algo delicioso,

percibí un leve roce

llegar al arco de mis labios.

 ISI RUIZ.

Nada queda

Y son mis huellas
presas de un pasado.




Hoy volví a contemplar aquella casa

donde mi niñez transcurrió feliz y placentera.

Al ver sus tejas caídas sin paredes,

lloré con impotencia y desconsuelo.

Todo acabó, mi infancia ya lejana,

nunca más divisaré mi casa,

nada queda de sus rejas y balcones,

de mis amigos, vecinos y mis padres.

No queda huella de aquella juventud,

de aquellos niños jugando en el verano.

Jamás nos reuniremos a la luz de las estrellas,

ni en las noches contaran historias los mayores.

Ningún  vestigio de lo que  fue mi calle

de aquellas cuatro esquinas, ya no hay nada.


Soy una extraña  mirando los escombros,

frío siento en el alma al contemplarlas.

El ayer se hace presencia inevitable;

y escucho el murmullo de los tiempos

cuajándose de recuerdos el horizonte

como testigo vivo de los años.

Todo es efímero y desaparece,

nada sobrevive, pero sí el sonido,

en su voltear me dicen las campanas:

yo llevo siglos echándolas al vuelo

latentes viven en mí, los rostros de las

gentes que se fueron.

Todo al silencio extinguió,

el inexorable tiempo aquel.

El recuerdo vive en mí,

de mi alma no se fue.

ISI RUIZ.