Bienvenidos a mi blog de poesía.
Aquí podréis encontrar algunos de mis poemas.
Espero vuestros comentarios.

ISI RUIZ

domingo, 13 de noviembre de 2011

Alma ausente


                                                                             


                                         ALMA AUSENTE.


Cuánta paz aparente se concibe

cuando en la noche la luz descansa

bajo un cendal de tenues sombras,

cuando imaginas que reposa el alma.

¡Alma mía!, tú, cautiva y consumida

de tan largo y oprimido encierro,

deseas cambiar tu existencia

por el fresco rumor de la ribera.

Vagas sin rumbo, gozando sin prisiones.

Si el viento mimoso te empuja al vuelo,

por los cielos te abandonas

mientras mi pecho vacío queda

viviendo sin materia.

Tiembla mi corazón en esta soledad

mientras tú sigues ausente,

huyendo cual vapor leve.

No te alejes, inmortal paloma,

tú que vives en mí desde la cuna.

¡Ay, alma! Torna a mí, renovaré tu aliento

con cantos placenteros.

¡Oh, el gran mar te llenará de delirios!

Morderán tu esplendor sus inhumanas olas.

No confíes en promesas inciertas,

te sentirás perdida y sola.

Mi pecho en llanto incontenible

te llama desgarrado, nada puede en tu ausencia.

Regresa a tu morada, seré para ti el más cálido nido.

Escucho el mar como te envuelve,

¿o acaso no es el mar?

Es tu ausencia que pasa

y golpea mis temores de perderte.

¡Alma!, tú que al fin mi suplica escuchaste,

emerges en la noche, abatida, fatigada,

temblando casi desfallecida,

logrando salir del abismo marino,

con ansias de llegar a tu aposento.

Mariposa sutil, leve gasa de pétalos rosados,

tu llegada aplaca mis enojos.

Traspasa el aire, desciende a tu morada.

Clausuré las tinieblas,

iluminé la cárcel de mi pecho.

Jamás hallarás la oscuridad de la que huyes,

seré para ti llama candente.

Desciende a mi pecho que te adora.

Brillaré con tu reflejo, seré aurora,

la brisa del incienso,

por siempre, toda mía. Yo, tu reino

hasta que marches al prometido cielo,

la eternidad que tanto ansias.

Isi Ruiz Gallego-Largo

sábado, 15 de octubre de 2011

Vivir lo bello





Quiero vivir lo bello:


saborear aromas de flores y ocasos,

aspirar esencias de sándalo y mimosa,

ser sauce, aire, lluvia, luz,

violeta sobre el mar enfurecido,

y blanca flor de jara.

Ascender peldaños hasta el infinito,

allí vencida descansar,

en donde la aurora subleva

el más grande resplandor.

Contemplar el sol como aleja

con su luz todas las sombras.

Alegre permitir que la abeja entre en mi jardín

y de la esencia de las rosas haga miel.

En misteriosa noche encender todas las estrellas,

y admirar el cielo en sublime silencio.

Sugerirle a la luna que entre en mi cuarto

y con su luz de azogue

haga cántico a mi sueño.

He de rogar al viento

me haga invisible,

y a mi paso acariciar

a todos los niños que no tienen madre.    

Dame tu opinión.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Recuerdos y nostalgias







Adormecida, absorta,

ensimismada,

veo pasar la tarde lentamente.

La lluvia llora en los cristales,

mi alma rebosa de nostalgia.

Recuerdos de otros días,

de otros lares.

Mi ser flotaba como magia,

moraba con la aurora en la mañana.

Mi mente no sabía de añoranzas,

vivía entre rosas encantadas,

en jardín de nardos acunada.

Cae el agua con cadencia,

y un rumor de lejanías

marca huellas en mi alma.

 ¡Lejanos años de infancia,

sublimes y añorados!

¿Qué viento tan fugaz

os alejó de mí?

ISI RUIZ.

La imagen de aquellos días



El espejo no responde
a la implacable decepción.

Hoy al mirarme al espejo

sorprendida he quedado.

No reconozco la tez

que el cristal ha reflejado.

Espejo de azogue y plata,

¿qué te ocurre a ti conmigo?

No me quieres reflejar

hermosa y ser tú mi amigo.

Tú ya no eres el mismo

que al reflejar mi imagen

orgulloso se sentía

de que en ti me contemplase.

Siempre dejándote pulcro,

para que me devolvieras

la silueta joven y frágil

de mis quince primaveras.

 No te equivoques conmigo,

y séme fiel hasta el fin,

devuélveme la imagen,

aquella que, muy ufano,

reflejabas para mí.

Bien recuerdo aquella tarde

que en tu luna me miré.

Yo era una adolescente.

Tres de mayo, bien lo sé...

El primer día de feria:

la ilusión me impacientaba

por estrenar aquel vestido

de muselina rosada,

En mi negra cabellera,

entrelazada con mimo,

cintas de raso anudadas.

 Aquella imagen tan linda,

sin ninguna imperfección,

es la que  añora hoy

mi nostálgico corazón.

Mejillas tersas rosadas,

bello  rostro juvenil,

unos ojos tan profundos,

como un abismo sin fin.

Yo prometo no limpiarte,

ni mirarme más en ti:

la figura que me ofreces

en nada se parece a mí.

Los años pasaron rápidos

como una estrella fugaz.

Mi persona envejeció,

mas humilde reconozco

que joven me siento yo.

viernes, 8 de julio de 2011

Pétalos






Hojeando un viejo libro

desgastado y amarillo,

escondido entre sus paginas

vi unos pétalos de rosas.

Admirada imaginé

que en su día fueron rojas,

seda su tacto, preciosas.

Hoy, mate su color,

sin el escarlata

de su despertar,

perdida su fragancia

en el tiempo.

¿Me esperabais

sin saber de mi existencia?

Dormidas en el tiempo os hallé

y os volví  al presente.

¿Qué bello secreto habéis guardado

durante largo tiempo?

¿De alguna historia triste

fuisteis testigo?

¿Qué mano os aprisionó

entre estas páginas

queriendo conservar

gratos recuerdos?

 Esperando quizás que

resurgierais en un lejano

mañana, como la primavera

regresa junto al amanecer.

Seda prensada, salid a callar

el murmullo del bullicioso ruido.

Contad lo dulce que se vive

en el silencio de las opacas hojas.

Mayor mil veces que el goce

del alocado mundo.

La voz del pensamiento

me susurró: guárdalas,

no turbes más su sueño.

Fue algo delicioso,

percibí un leve roce

llegar al arco de mis labios.

 ISI RUIZ.