Bienvenidos a mi blog de poesía.
Aquí podréis encontrar algunos de mis poemas.
Espero vuestros comentarios.

ISI RUIZ

sábado, 6 de octubre de 2012

EL OTOÑO.

                                                                                    Hojas caídas
                                                                                                Compañeras del aire
                                                  
                                                                                            Para sus juegos.

Era gris la mañana de otoño,

pero cálida.

Las hojas en los álamos,

pálidas y secas ,

temblando desmayadas,

más que hojas eran sombras

perdidas en el tiempo

sin vida y arrugadas.

El inefable otoño

sin compasión, ni lágrimas,

sus hojas una a una

con gula iba secando.

Su verdor consumía

con voraz disimulo,

como consume el cirio,

su cera en los altares.

Se alimentaba así de  mil  tonos

espléndidos  rojos o amarillos

y cálidos dorados.

Desdicha de hojas secas,

sin nadie que las ame,

sin  paz , ni recompensa,

ni mano que las tape.

Lejanos ya los días, aroma del pasado,

¡aquella primavera!

Lucían de esmeralda

en el reverso, sus hojas

igual a estrellas blancas.

Su brillo era de plata.

Los álamos temblorosos y tristes,

Con impotencia y rabia

                                                               deseaban la venganza,                                                                              
para aquellas hojas sin vida,

que un día fueron  por ellos,

queridas y mimadas.

ISI RUIZ

lunes, 1 de octubre de 2012

¿Dejan huella?

                    
                     
             
                                                           Solo el otoño pinta las hojas
                                             color de arce
                             
Pena me da contemplar
las hojas que sombra daban,
aquellas tarde de estío,
cuando el calor era llama.

Enramadas en los árboles,
brisas de hojas aladas,
bajo las verdes acacias,
un suave viento agitaba.

Secas y encogidas hoy,
como pájaros sin vida,
esparcidas por la tierra,
¿o acaso estarán dormidas?

El viento hostil las azota,
hoy contemplé con tristeza,
mueren alfombrando el suelo
y nadie escucha sus quejas.

Crujen, tiemblan al pisarlas,
amarillas o doradas,
¿han de terminar sus vidas
cuando el verano se apaga?

Y sigo pensando en ello,
que nada en vano se acaba,
aun siendo unas hojas secas
y nunca tuvieran alma.

Todo lo que nace muere,
y lo que existió huella deja,
aun siendo sutiles lagrimas,
un suspiro, hojas secas, hondas quejas.

Es la vida un gran misterio
por más normal que se vea,
y cuando ya se ha marchado,
vaga su recuerdo o huella.




martes, 5 de junio de 2012

Vuela, pensamiento




  Es el pensamiento libre

como semilla en el viento,

ligeros copos de nieve

o la cadencia del tiempo.

Sutil como gaviota,

siempre sus alas batiendo

es su volar tan ligero,

que nunca se halló su sombra,

ni los sabios descubrieron.

Se esfuma, es intocable,

y bajo el inmenso cielo,

es leve como suspiro,

y traspasa los cimientos.

Cabalga, nadie lo impide,

como luz que brilla y arde,

y asir jamás se pudo,

por más fuerte que lo aten.

Solo un instante le basta,

para ser dueño del mundo,

y atrae los recuerdos,

más lejanos y profundos.

Transparente todo brisa,

vaga como suave aroma,

nos levanta o nos arroja,

es ligera mariposa.

No hay en el cosmos un lugar,

por más seguro que sea

donde se pueda atrapar

el pensamiento y su fuerza.

Vuela, pensamiento,vuela

nunca dejes de vagar,

aunque grilletes te ataran,

tu siempre libre serás.

Isi Ruiz.

lunes, 4 de junio de 2012

Ellos son libres






¿ Quien le puso cancelas a un suspiro?

¿ y quién por la fuerza amuralló el pensamiento

o trabó con cadenas el aliento

y entre rejas cautivó la llama viva?

Porque al viento, a la llama y al suspiro

jamás se les hizo prisioneros,

son intocables como la propia brisa,

e inalcanzables como el ligero viento.

Ellos no son como la ingenua rosa

que aún pinchando la hacen prisionera,

y la huelen , la estrujan, la deshacen,

hasta ver, como una  a una, caen sus hojas.

Intangible es la propia llama,

su calor nos da y libre marcha.

O el suspiro, nos tranquiliza y calma.

y el aliento, vida le da al pecho.

¡El pensamiento no tiene guardianes!

sale y entra libre de la mente,

hace preguntas, da respuestas,

nadie le contradice, el es su dueño.

Así quisiera ser, libre como el viento,

poner paz en el mundo, y en las gentes,

buscar un vergel no imaginario,

vivir entre pájaros exóticos.

En el torrente de un cauce

navegar con el prodigioso pensamiento

hasta donde el río del alma desemboca

y se juntan todas las corrientes.

De los lirios hacerme amiga,

ser dueña del aroma de las flores,

despertar en luz de plata

viendo marchar las tinieblas de la noche.

Por favor dame un  !! hola ¡¡

ISI RUIZ GALLEGO-LARGO

domingo, 3 de junio de 2012

Inquietud








Hay en mi alma un deseo

de encontrar no sé qué cosa.

Y constantemente indago

escudriñando con ansia.

Busco en la aurora, en las nubes,

en el silencio y las rosas ,

en las gotas de rocío,

junto a la adelfa y las sombras.

Miro en el nido vacío

y en las hojas amarillas del otoño.

Mi pregunta es una intriga:

¿ que será lo que no hallo?

Esta inquietud que me ciñe,

en bulla  en silencio, a solas,

en las noches estrelladas

para mí es una quimera.

¿Por qué esta gran ansiedad?

si poseo bellos jardines,

frutas dulces y jugosas,

del atardecer soy dueña

y sus colores me bañan?

Este intenso desvarío

de encontrar  este algo o nada,

que insistente busco y busco

y el silencio es la respuesta.

¡Oh, deseo, disuade este sin vivir,

y las fuerzas que me amarran!

La  respuesta a tu quimera, óyela:

esa intriga que a tu alma aturde

es la estela de una voz serena

que las paginas del tiempo enmudecieron,

Es  invisible halo  de quien  te dio la vida

y llevas clavada en  tu anhelo.

Tan dulce arrullo vive ya en la brisa,

y te acaricia al pasar con su sonido.

Su clara luz te envuelve en su recuerdo

guardiana de tus cosas,

te sigue allá donde tu pones la mirada..

ISI RUIZ.


miércoles, 25 de abril de 2012

La rosa y la luna



Qué decepción viajar hasta la luna,
traspasar abismos siderales,
comprobar si en su hábitat hay rosas,
violetas, jazmines, o azahares
y solo hallar desérticos espacios,
rocas , cráteres, más rocas.
No encontré la más  bella flor,
la dulce rosa  de mis sueños,
ella, la compañera de mi adolescencia.
La que siempre desee hacer eterna,
como eterna es la luna misteriosa,
sublimar sus pétalos de fuego,
coronar “diosa “entre las bellas,
reina de un jardín lunar
por su aroma de miel,
por la esencia de sus tersos pétalos.
La luna silenciosa complacida
rociaría unas gotas de luz blanca
sobre la mística rosa que alegrara su vida.
Nada crece en este agónico paraje
con vientos gélidos glaciales,
sin árboles, flores ni jilgueros.
¿De qué sirvieron mis inhóspitas pisadas
si no hallé aromas de romero,
ni pisé tomillo ni mejorana,
ni campanas que anuncien primavera?

ISI RUIZ GALLEGO -LARGO

sábado, 4 de febrero de 2012

También se muere el mar



Rompe su furor el océano

golpeando en las rocas tan sufridas.

Irrumpe y fustiga como látigo.

Estrella sus olas en naufragio presentido.

Jirones de blancas espumas

como barcos de papel desaparecen.

¿Dónde los vaivenes de corales?

¿Y el rumor de las blancas caracolas?

¿Y los cantos de sirenas azuladas?

Sin destellos de nácar en sus aguas,

ni el sabor del salitre le acompaña.

Quedaron sin voz las olas sacudiendo su temblor,

su eterna fortaleza soporta la destrucción.

Todo el mal que lo destruye vomita en sus arenas,

la viste de negro luto, las tiñe de dolor.

Ya no gozo a pleno de estos mares

sin reflejos de gaviotas en sus aguas,

sin estrellas ni luceros que los alumbren.

 Solo queda un destello desolado

cuando el sol se derrumba sin su espejo.

Lloran los mares azules el funeral de sus olas.

¿Quién trasformo lo divino envolviéndolo en catástrofe?

¿Quién aclarara este enigma?

¿Quien protegerá estos mares?

El banco centenario


En la espesura del bosque,

allá donde no entra el sol,

hay un banco centenario.

 El tiempo su madera erosionó.

Solo, en el  anochecer,

se siente vacío, desamparado,

desvencijado entre el follaje,

cubierto por las sombras

de los milenarios árboles.

Tiene prendido en el recuerdo

el susurro de tantas promesas,

el  rumor de tantos ”te quiero”,

los secretos y juramentos,

los encuentros,

y las citas concertadas

de miles de enamorados

que su asiento compartieron.

Embriagados por el aroma del azahar,

aturdidos por las cálidas magnolias,

juraban que su amor sería eterno.

Como la luz, también los bancos mueren.

Solo el viento y la soledad  

son su compañía cada día.

El dorado otoño, ya en su ocaso,

cubre amoroso su astillada madera,

deja caer sobre él

sus arrugadas hojas

como madre protectora.

Hay un vacío en el aire,

no escucha dulces promesas,

todos de él se olvidaron.

La nieve quema su asiento

como una llama súbita.

Añora su pasado,

los romances que escuchó,

los ecos de tanto abrazo...

Evocar es sufrir...

Olvidar es morir...

Él quiere descansar,

dar calor, ser luz,

madera candente,

volver a ser fuego,

cómplice de enamorados.

ISI RUIZ.